jueves, 21 de enero de 2016

Para Elena.



   En vista de que la relación interpersonal trasciende a comodidades más personales, me daré la confianza de escribirle de tú a partir de estos momentos.



   Madame, francamente no creo que sea culpa tuya lo que está sucediendo, así que no pidas una disculpa por las inauditas tragedias que están ocurriendo. Efectivamente, el mensaje que Lindt dejó tras su deceso es un acertijo casi indescifrable. El término Adimensional es ampliamente utilizado en las matemáticas, física e ingeniería económica, en física (la ciencia madre de Al) es una magnitud que no posee una dimensión física asociada, siendo por tanto un número puro que permite describir una característica física sin dimensión ni unidad de expresión explícita, en otras palabras, es algo que existe pero que no se puede medir de ninguna forma. El por qué de que esa fuera su última palabra reconocida, continúa siendo un misterio.

   Sobre lo de tus extraños visitantes, me quedo sin palabras. No había sabido de un caso así, al menos no recientemente, lo cual nos remite al bien conocido mito de Los Hombres de Negro, sin caer en la ficción, generalmente son descritos como investigadores que aparecen después de algún suceso paranormal, no siempre está relacionado con inteligencias extraterrestres como suele ser discutido, en cada visita se los describe con características similares a las que mencionas, generalmente son entidades pasivas que gustan obtener mecánicamente conocimiento con motivaciones muy poco claras, pero digamos que es común verlos cuando sucede algo relacionado al Otro Reino ¿Recuerda ese término? 
   Me ha comentado que no sabe mucho sobre ese tema, salvo lo que leyó aquella vez. Puedo darme a la oportunidad de explicarlo: El Otro Reino ha sido descrito de muchas maneras a lo largo de la historia intelectual humana, nombres tales como : "El otro mundo, el mundo de los espíritus, el otro lado..." lo describen como un lugar alternativo al concepto que tenemos de realidad que se configura de una manera no asociada a nuestro conocimiento básico sobre cómo funciona nuestra dimensión. Una manera más romántica (mi favorita) de describirlo es como "El mundo mágico", como se le conoce en la literatura. La hipótesis sobre el Otro Reino deriva de un estudio realizado en el siglo XVIII en Ravenna, Italia, por la ahora extinta Asamblea Saint para la investigación y regulación de fenómenos paranormales, un estudio que comenzó como un experimento que involucraba alquimia y varios tipos de magia con la finalidad de conocer sobre ese hipotético mundo mágico, La Asamblea, como normalmente se le conocía, investigó la física como una forma filosófica, que tras muchos intentos por recrear y estudiar fenómenos paranormales al parecer logró hacer contacto con una realidad alternativa. Este descubrimiento sin duda fue censurado y/o catalogado como fraude posteriormente. Reportes confirman que de alguna manera, aún no esclarecida, se abrió un portal hacia un mundo paralelo. Semejante descubrimiento llevó a formular distintas teorías que hablaban sobre el suceso. Una de ellas es precisamente la del Otro Reino, una realidad alternativa que se equilibra con la nuestra en perfecta coordinación, se le llamó El Otro Reino precisamente por que en cada dimensión "reina" una manera distinta de interpretar la realidad. "Mientras nosotros vivimos en un mundo científico ansiando conocer la magia, en Otro reino es un mundo mágico que ansía conocer la ciencia." citando a Malaquías della Porta, uno de los teóricos más asiduos a estudiar sobre el otro reino. Un gran genio malinterpretado.
   Espero no abrumarle con tanta palabra.

   Sobre lo de enviarme más información, me encuentro plenamente agradecido, mientras intento resolver el misterio que rodea el diario de tu esposo, no dudes en mandarme todo lo que se pueda. Estoy seguro que empezarás a sentirse mejor deshaciéndote de cosas que no necesitas en tu vida.

   En cuanto a lo de mis gustos, la pasión por la lectura es algo que sin duda nos caracteriza a los dos. Mis actividades constan de un rutinas y mecánica, mi pragmatismo se resuelve en ritmos y cronogramas. Es tal vez un gusto culposo, pero genuinamente me gusta ser así y me gustan las cosas que suceden en mi rutina. Me gusta disfrutar de los placeres del café y generalmente en cualquier bebida, el tabaco de vainilla, el salir de casa a una nueva aventura, escribir, leer, investigar, conocer, los gatos, el chocolate amargo, la música clásica, el misterio, el horror, la sorpresa, la poesía, el romance y sobre todas las cosas, que yo nací para beber café.
   Sin abrumarle más, me despido, mi gato Jenkins no ha vuelto y saldré a buscarlo.

   Déjeme aclarar que a estas alturas, se encuentra cocinando una valiosa amistad.

Sinceramente suyo.
J. M. Arlinghton.

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