Para Elena
No puedo evitar sentirme culpable por forzarla compartir tan delicado tema, a lo cual eventualmente pido que me disculpe por mi inconsciencia. Tendré más cuidado en comunicarme con usted, madame.
Por otra parte me permito resaltar el hecho de que la ventana de mi primer habitación personal descansa precisamente sobre una costa, esa casa, en la que ahora viven mis primos, solía ser propiedad de mis padres, y en efecto resulta ser el mismo lugar de mi nacimiento, por lo que no miento al añadir que mis primeros recuerdos, ruidos y sensaciones se desarrollaron junto al mar. Una adorable y cómica coincidencia. ¿Cuál es su opinión más sensata sobre vivir junto al mar? Hoy en día mi habitación se reduce a un "lujoso" edificio construido en el siglo XVI (confío en que sepa apreciar mi sentido del humor tan simple) el cual se encuentra situado en el pintoresco paisaje de Chester, por desgracia tierra adentro, pero no deja de ser un agradable lugar para pasar entrañables momentos con los amigos, y eso sin duda me remonta a aquellos momentos de ocio en la escuela, cuando hasta en la más de las desoladas rutinas diarias de clase encontraba la manera de entretenerme, y es precisamente leyendo. Si me permite el honor de seguir escribiéndole, con gusto haré que su rutina valga la pena. Además, hay un misterio por resolver.
Sinceramente suyo.
J. M. Arlinghton.
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