sábado, 30 de enero de 2016

Para James


      Disculpa la demora de mi carta, tuve un pequeño accidente y te escribo desde la cama de un hospital. No te alarmes, no es nada grave, fue una torpeza de mi parte, me caí en las escaleras y me fracturé el peroné de la pierna izquierda. Un misterio más a la larga lista que llevo ya conmigo. La llanta de mi silla de ruedas se atascó en la alfombra (no sé cómo) y a la hora de querer desatascarla me fui de espaldas por la escalera, afortunadamente la escalera sólo tiene 4 peldaños, desafortunadamente la silla cayó sobre mi pierna y por el impacto partió en dos mi peroné. Ya sólo espero los resultados de un chequeo general que aprovechó mi doctor para realizarme, si todo sale bien ésta misma tarde me dan de alta.

      Lamento muchísimo lo que sucedió con Ambrette, he escuchado que el Alzheimer es una enfermedad devastadora. Sé lo que es perder al ser amado y es algo que no le deseo a nadie, así que me duele saber que tú también compartes esos sentimientos de pérdida conmigo, algo más que nos une. Y si, tienes razón, todos cargamos en el alma cicatrices y heridas que nos forjan y forman a la persona que somos día a día. Muchas gracias por la ayuda que ofreces, querido amigo, ya me ayudas bastante con tus cartas, me haces sentir humana de nuevo y no sólo el trágico resumen de la muerte de mi marido.

     Mi familia... Sobre mi familia biológica no sé nada, no tengo un nombre, una foto, una pista, nada. Pero fui muy afortunada al ser adoptada por dos hermosos seres humanos que llenaron mi vida de amor y felicidad. Los Vasco eran una pareja que a temprana edad aprendieron que nunca podrían tener hijos. Ambos decidieron entonces dedicarse a su amor y a sus estudios. Los eventos que los llevaron a adoptarme, me son desconocidos, aunque no por falta de entusiasmo por mi parte; mi madre te habría dicho “Elena siempre estuvo obsesionada con saber de sus orígenes, pero como muchas veces le dijimos ‘Llegaste a nosotros porque te necesitábamos y tu necesitabas de nosotros’”. Mi madre fue un personaje importante para la literatura española, su nombre era Laura Montoya. Mi padre fue médico cirujano que ayudó a mucha gente pues tuvo una clínica gratuita para personas que no tenían los recursos necesarios para pagar un hospital ni un seguro. Su familia fue de mucho dinero gracias a que tuvieron fábricas de artillería. Cuando le tocó a mi papá seguir con el negocio familiar, se negó rotundamente y cómo único heredero, vendió la fábrica y utilizó el dinero "para hacer el bien". José Vasco fue un hombre como pocos, su amabilidad y buen humor siempre lo caracterizaron. Hablo en tiempo pasado pues dos años después de casarme con Alfonso, mis padres fueron encontrados asesinados en la casa donde crecí y pasé mis mejores momentos.

     ¿Qué hay de tu familia, James? Háblame de ella.

     En ésta carta no podré adjuntarte ningún libro pero prometo hacerlo en la siguiente carta. Cuídate mucho, mi amigo.

Elena Vasco.

miércoles, 27 de enero de 2016

Para Elena.

   La vida sin duda es el misterio más grande de todos. Si bien, tus experiencias son innegablemente desagradables debo aclarar que comparto parte de tu pesar de alguna manera. Nunca me he casado, sin embargo tuve la oportunidad de conocer a mi más grande amor, su nombre era Ambrette Silverman, a quien conocí precisamente por mi amigo Max, al parecer sus familias habían estado muy unidas desde el final de la Segunda Guerra Mundial, así que tuvo la gentileza de presentarme a Ambrette una noche de agosto hace catorce años, recuerdo muy bien mi encanto al saber que estaba interesada en lo paranormal y que compartía conmigo el gusto de la investigación, compartí con ella los mejores años de mis estudios, brillantes descubrimientos sucedieron bajo su nombre. Sin embargo, el destino también decidió irrumpir en nuestra relación al momento en que fue diagnosticada con Alzheimer, y al cabo de un par de años apenas me reconocía, eventualmente desarrolló una depresión severa que menguó todas sus razones para vivir; así que en un descuido por parte de las autoridades que la acompañaban, robó y consumió una dosis letal de morfina, rebasando los dos gramos. En su agonía balbuceaba mi nombre y algo relacionado a Max. Su deceso fue sin chistar el suceso más triste de mi vida desde la muerte de mi hermana, Elizabeth. Como ves, todos hemos perdido algo en nuestras vidas, eso no es nada más que un escalón más que lleva a la cumbre del conocimiento de la vida. Una razón que todos compartimos. El accidente que tuviste seguramente logró despertar todo lo que antes jamás sentiste, ese conocimiento es lo que nos da poder. Percibo la lánguida tristeza y resentimiento en tus letras, si pudiera ayudarte en algo relacionado al tema no dudes en comentarme.

   Sobre lo de tus curiosos visitantes, mi recomendación es simplemente no dejarlos pasar o abrirles, suelen ser muy dóciles en cuanto a eso, probablemente ronden en los alrededores de la casa durante un tiempo pero sin mayor complicación. De no ser así avísame lo más antes posible. Yo por mi parte ya no he tenido más sucesos extraños, el libro que mandas fue recibido por mis gatos como cualquier otro, sin embargo parecen simplemente no disfrutar la presencia del diario de tu esposo en la misma habitación en la que estén ellos, pero eso se arregla de forma muy sencilla. Por cierto el libro que envías es una enciclopedia histórica de los monjes capuchinos, no me sorprende, ya que Malaquías della Porta estaba públicamente asociado con la orden en Roma además de La Asamblea. Semejantes conexiones sin duda lo volvieron un personaje muy influyente después de lo que sucedió en Ravenna. Sin embargo el artículo sobre él en la enciclopedia resulta ser plenamente informativo, aunque es una entrañable coincidencia. Tienes buena memoria como para recordar un nombre en miles de páginas.
   Sobre lo del peculiar comportamiento de la familia de tu esposo contra tí es algo terrible, estoy seguro que la familia gozaba de allgún tipo de código o tradiciones extrañas, ya he conocido familias así.  Pero ¿Qué hay de tu familia? Háblame de ella, por favor.

   Sin más qué agregar, agradezco tus atenciones, aprecio mucho ser amigo tuyo.

Sinceramente tuyo,
J. M. Arlinghton.

domingo, 24 de enero de 2016

Para James



Me da mucho gusto el avance en nuestra amistad y el hecho que hayas aceptado tutearme. Es una sensación muy agradable saber que puedo contar con alguien en el mundo. No te he hablado de muchas cosas de mi vida, pero creo que es tiempo de que sepas que es lo que ocurre a diario, más adelante en la carta lo haré.

Dices que los hombres que me visitaron suponen ser entidades pasivas, pero ¿qué debería hacer si regresan? Por otro lado, me quedo atónita ante la explicación del Otro Reino, sobre todo porque me ha traído recuerdos de sucesos peculiares que me comenzaron a ocurrir a raíz de conocer a la familia de Alfonso. Cuando conocí a Alfonso, él se encontraba estudiando en la universidad de Barcelona, fue amor a primera vista, como si nuestras almas se reconocieran y a los 3 meses de conocernos ya vivíamos juntos. Nos casamos al año. Cuando Alfonso terminó sus estudios me pidió mudarnos al pueblo de donde era originario, yo lo amaba mucho y quería complacerlo así que accedí. Nunca pensé que algo raro ocurriera, pero a pesar de que nos casamos 2 años antes de regresar a su pueblo natal, nunca conocí a su familia hasta que llegamos a ésta casa en la que me encuentro residiendo. Uno como mujer espera ser del agrado de la familia de su pareja así que imagínate mi desilusión cuando, al conocer a la familia de Alfonso, todos parecieron ofendidos por mi presencia y hacían notar su desagrado a cada momento. Alfonso hizo todo lo que pudo por defenderme y hacerme feliz, pero cuando él no estaba, sus familiares aprovechaban para hacerme saber, detalladamente, su innegable desapruebo ante nuestro matrimonio. Su insulto, bastante inusual y que nunca entendí, era "La del otro lado". Supongo que moriré sin entender nunca por qué fui tan odiada por la familia de Alfonso.

Cuando mi marido murió, desencadenó suceso tras suceso, uno más extraño que el anterior. Déjame hablarte sobre el día del accidente. Alfonso amaba el vino tinto, decía que no había mejor bebida para restaurar un mal día. Un domingo decidimos ir a un viñedo cerca de Torremolinos (el pueblo Natal de Alfonso), de regreso, íbamos manejando por una carretera recta, sin ninguna curva ni obstáculo a los lados, de repente, una luz azul nos cegó, cuando abrí los ojos recuerdo muchos árboles y más luz azul, perdí el conocimiento otra vez y cuando volví a abrirlos, me encontraba tirada fuera del carro, el carro estaba volteado y Alfonso exhalaba su último aliento. Traté desesperadamente de acercarme a él, pero mis piernas habían dejado de funcionar y me fue imposible. Estuvimos en esa carretera lo que parecieron horas. Su familia siempre me culpó a mí por su muerte, dijeron que era mi "otro lado" quien mató a Alfonso. Todos y cada uno de los familiares de Alfonso murieron mes tras mes. Entonces, me quedé sola en ésta casa, la única compañía que tengo son mis adorados perros (tengo 4 golden retriever) y las personas encargadas del servicio de la casa.

Cuando leí el nombre "Malaquias della Porta", recordé que lo había visto en el despacho de Alfonso, así que lo busqué y encontré el libro que te mando adjunto a ésta carta.

Puedo ver que tenemos muchos gustos en común, lo cual me causa un gran deleite y me emociona mucho pensar en tener un amigo como tú. Espero no haberte abrumado con mi historia, creo que entre más platico contigo más intriga comienzo a tener por muchas cosas que no he entendido durante mi vida.

Cuídate mucho James.

Elena Vasco.

jueves, 21 de enero de 2016

Para Elena.



   En vista de que la relación interpersonal trasciende a comodidades más personales, me daré la confianza de escribirle de tú a partir de estos momentos.



   Madame, francamente no creo que sea culpa tuya lo que está sucediendo, así que no pidas una disculpa por las inauditas tragedias que están ocurriendo. Efectivamente, el mensaje que Lindt dejó tras su deceso es un acertijo casi indescifrable. El término Adimensional es ampliamente utilizado en las matemáticas, física e ingeniería económica, en física (la ciencia madre de Al) es una magnitud que no posee una dimensión física asociada, siendo por tanto un número puro que permite describir una característica física sin dimensión ni unidad de expresión explícita, en otras palabras, es algo que existe pero que no se puede medir de ninguna forma. El por qué de que esa fuera su última palabra reconocida, continúa siendo un misterio.

   Sobre lo de tus extraños visitantes, me quedo sin palabras. No había sabido de un caso así, al menos no recientemente, lo cual nos remite al bien conocido mito de Los Hombres de Negro, sin caer en la ficción, generalmente son descritos como investigadores que aparecen después de algún suceso paranormal, no siempre está relacionado con inteligencias extraterrestres como suele ser discutido, en cada visita se los describe con características similares a las que mencionas, generalmente son entidades pasivas que gustan obtener mecánicamente conocimiento con motivaciones muy poco claras, pero digamos que es común verlos cuando sucede algo relacionado al Otro Reino ¿Recuerda ese término? 
   Me ha comentado que no sabe mucho sobre ese tema, salvo lo que leyó aquella vez. Puedo darme a la oportunidad de explicarlo: El Otro Reino ha sido descrito de muchas maneras a lo largo de la historia intelectual humana, nombres tales como : "El otro mundo, el mundo de los espíritus, el otro lado..." lo describen como un lugar alternativo al concepto que tenemos de realidad que se configura de una manera no asociada a nuestro conocimiento básico sobre cómo funciona nuestra dimensión. Una manera más romántica (mi favorita) de describirlo es como "El mundo mágico", como se le conoce en la literatura. La hipótesis sobre el Otro Reino deriva de un estudio realizado en el siglo XVIII en Ravenna, Italia, por la ahora extinta Asamblea Saint para la investigación y regulación de fenómenos paranormales, un estudio que comenzó como un experimento que involucraba alquimia y varios tipos de magia con la finalidad de conocer sobre ese hipotético mundo mágico, La Asamblea, como normalmente se le conocía, investigó la física como una forma filosófica, que tras muchos intentos por recrear y estudiar fenómenos paranormales al parecer logró hacer contacto con una realidad alternativa. Este descubrimiento sin duda fue censurado y/o catalogado como fraude posteriormente. Reportes confirman que de alguna manera, aún no esclarecida, se abrió un portal hacia un mundo paralelo. Semejante descubrimiento llevó a formular distintas teorías que hablaban sobre el suceso. Una de ellas es precisamente la del Otro Reino, una realidad alternativa que se equilibra con la nuestra en perfecta coordinación, se le llamó El Otro Reino precisamente por que en cada dimensión "reina" una manera distinta de interpretar la realidad. "Mientras nosotros vivimos en un mundo científico ansiando conocer la magia, en Otro reino es un mundo mágico que ansía conocer la ciencia." citando a Malaquías della Porta, uno de los teóricos más asiduos a estudiar sobre el otro reino. Un gran genio malinterpretado.
   Espero no abrumarle con tanta palabra.

   Sobre lo de enviarme más información, me encuentro plenamente agradecido, mientras intento resolver el misterio que rodea el diario de tu esposo, no dudes en mandarme todo lo que se pueda. Estoy seguro que empezarás a sentirse mejor deshaciéndote de cosas que no necesitas en tu vida.

   En cuanto a lo de mis gustos, la pasión por la lectura es algo que sin duda nos caracteriza a los dos. Mis actividades constan de un rutinas y mecánica, mi pragmatismo se resuelve en ritmos y cronogramas. Es tal vez un gusto culposo, pero genuinamente me gusta ser así y me gustan las cosas que suceden en mi rutina. Me gusta disfrutar de los placeres del café y generalmente en cualquier bebida, el tabaco de vainilla, el salir de casa a una nueva aventura, escribir, leer, investigar, conocer, los gatos, el chocolate amargo, la música clásica, el misterio, el horror, la sorpresa, la poesía, el romance y sobre todas las cosas, que yo nací para beber café.
   Sin abrumarle más, me despido, mi gato Jenkins no ha vuelto y saldré a buscarlo.

   Déjeme aclarar que a estas alturas, se encuentra cocinando una valiosa amistad.

Sinceramente suyo.
J. M. Arlinghton.

lunes, 18 de enero de 2016

Para James



     Estoy en verdadero shock después de leer tu carta, encuentro lo que te sucedió espeluznantemente familiar. Justo ese tipo de hazañas y hechos misteriosos son los que me han acompañado en mi vida desde que me casé con Alfonso, y ahora que a ti también te están pasando, no puedo dejar de sentir culpa por haberte metido en este espiral de sorpresas. 

     Por otra parte, déjame decirte que no sólo a ti te ocurrieron estos extraños sucesos. Al día siguiente de haber enviado mi carta junto con los diarios vinieron a visitarme dos señores; esto como tal podría ser lo inusual puesto que yo nunca recibo visitas, pero lo extraño fue su comportamiento y sus palabras. Estos hombres eran un tanto espeluznantes, uno de ellos era muy alto, yo creo que alcanzaba los dos metros de altura, muy delgado y con un bigote delgadito casi pegado al labio, tenía los ojos muy juntos y de esas miradas que sabes que juzgan cada movimiento que haces. El otro individuo era chaparro y gordo, tenía la cara roja y sudaba mucho. Ambos vinieron vestidos de traje y portando las "mejores" intenciones para conmigo. Me preguntaron por mi salud, hicieron preguntas de esas incómodas que la gente común no hace por prudencia, "¿Caminará de nuevo? ¿Tiene algo de sensibilidad en sus piernas? ¿No extraña caminar?" ese tipo de cosas que nadie hace por sentido común. No te preocupes, James, estoy acostumbrada al menosprecio de las personas y a los comentarios que tienen como fin herir los sentimientos. Al morir Alfonso tuve que soportar muchos de estos comentarios por parte de su familia, la cual me culpa por su deceso. En fin, estos hombres estuvieron toda la tarde en mi casa, pidieron un tour de la misma y al mostrarme incómoda a tal idea, mostraron un creciente interés por los cuadros que tengo colgados en la sala y la estancia. Se marcharon ya muy tarde, cerca de la una de la mañana. No me hicieron nada, pero su visita fue de extrema extrañeza.

     Lamento mucho la muerte de tu amigo, me gustaría creer que es tan sólo una desafortunada coincidencia pero a estas alturas sería ingenuo de mi parte pensar de esa manera. No tengo idea de a qué se refirió tu amigo con la palabra "Adimensional", eso es algo que es más probable que tú lo sepas puesto que sabes mucho más del tema. No sé si deba mandarte más libros de Alfonso, quisiera que tú los tuvieras dado que a mí no me sirven en lo más mínimo, pero no quiero seguir poniéndote en peligro. ¿Debería seguir mandándote, uno a uno, los libros de Alfonso?

     Sobre lo de ser amigos, en cierto modo yo ya te considero un muy buen amigo, has leído mis palabras y les has dado importancia, algo que no había hecho nadie en años, para mí eso ya es símbolo de amistad y cercanía. ¿Mis gustos y disgustos? Me gusta mucho leer, pintar con pastel, y escuchar música de mi dulce España. Encuentro fascinantes las novelas románticas, cómo describen e idealizan al amor, creo que así es como debería ser el amor, algo lleno de magia. Me disgusta la soledad, la erosión que le causa a tu alma conforme los días pasan. No soporto los juicios de los demás y a la gente descortés. A mí también me gustaría saber sobre tus gustos y disgustos, James. 

     ¿Preguntarle su edad a una dama? Bueno, sólo por ser tú, me encuentro en la plenitud de mi vida con tan sólo 45 años de edad. 

Elena Vasco.